FELIPE EHRENBERG 67′ // 15′

Felipe Ehrenberg se presenta como neólogo, investigador de lo nuevo. Y es ese concepto de lo experimental el que ha desarrollado desde la década de los sesenta, como él dice siendo “artista, cronista, archivista, profesor, político, diplomático, editor, actor, organizador, viajero incansable”, siempre infiltrándose en los territorios tanto de la alta cultura como populares. Cuauhtémoc Medina le califica en la escena cultural mexicana como “imposible de evadir”: “Ehrenberg es decisivo en encarnar la función del activista verbal-performático-visual que, desde una variedad de reclamos contraculturales, se ha dedicado a perturbar la santa paz de un medio artístico provinciano, exclusionario y mustio”. (Cuauhtémoc Medina, “El Ojo Breve: Tropicoso y antiartístico” Reforma, Miércoles, 16 de Abril, 2008, p 7 C (Sobre Felipe Ehrenberg, Machuria: Visión Periférica. Museo de Arte Moderno, México, D.F.).

Su trayectoria redefine y reivindica el papel social del arte a través de la adopción de modos innovadores y experimentales, tanto en el plano conceptual como técnico. Esta postura vital, comprometida, de resistencia y de cuestionamiento de cualquier concepto impuesto, se ve presente en todas sus incursiones, ya sean aquellas de cuño conceptualista, que le ligan a las experiencias Fluxus y acciones de crítica-institucional y el replanteamiento de la relación del artista y el público; como las que indagan desde una postura poscolonial los imaginarios latinoamericanos en sus vertiente más populistas e irónicas, en las que reivindica además de la lucha contra la violencia y marginalidad, la riqueza del anti-arte y el anti-gusto.

La exposición reúne piezas y documentación del artista desde el año 1967 hasta la actualidad, con la última serie de trabajos realizados como respuesta de indignación a los asesinatos de los estudiantes perpetrados en Iguala en octubre de 2014. Todos estos trabajos muestran la actitud de mirada crítica constante a la sociedad, que Ehrenberg atraviesa no sólo a través del análisis, sino también físicamente a través del uso del espacio urbano como lugar de encuentro político. Entre las obras históricas cabe destacar las pinturas “Los bufones”, 1967 y “La caída”, 1968, así como la serie de dibujos inédita “Carrero Blanco”, 1975.
El autoanálisis realizado por Ehrenberg sobre sus archivos y memoria, le ha llevado a proponer no una re-escenificación de sus acciones performáticas, ya fuera por el mismo o por otros, sino a convertirlas en un punto de arranque para nuevas interpretaciones que surgen en el trabajo de reflexión colectivo e intercambios emocionales que las piezas predisponen.Desde hace siete años, el artista ha propuesto la reinterpretación por otros artistas de varias de sus acciones, realizadas desde los años setenta hasta la actualidad, como una propuesta de creación de pensamiento, reflexión y experiencia afectiva y cognitiva colectiva. Bajo el nombre de “Partituras Visuales”, Ehrenberg engloba entre otros los trabajos Evento hilado y 24 Ambigüedades, ambas originadas durante su visita a Ulises Carrión y Hreit Friedfinsson en Amberes en 1975; Zona de Arte (donde cualquier cosa puede acontecer!!!), realizada por primera vez en 1973 a su vuelta a México; además de Escultura caminada – caminata escultórica y Todas las esquinas del círculos, donde también el espacio público, su uso y su memoria se convierten en articuladores de la propuesta política lanzada por el artista en toda su producción.

COMISARIA: Marta Ramos Yzquierdo.

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Entrevista realizada en la galería con motivo de la exposición monográfica FELIPE EHRENBERG 67//15Pueden ver el vídeo aquí.